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Por Fernando P.
CUAUTITLÁN IZCALLI, Estado de México – La comunidad católica de Cuautitlán Izcalli se encuentra en alerta tras el robo perpetrado en las oficinas parroquiales de la iglesia local de santa Bárbara el pasado miércoles. El párroco Jorge Emilio Fragoso Godínez confirmó los hechos y anunció que ya se han tomado las medidas legales correspondientes.

Investigación en curso
Tras el incidente, el padre Fragoso informó que acudió ante las autoridades competentes para presentar la denuncia formal. Las instituciones de seguridad ya han iniciado las carpetas de investigación y las diligencias necesarias para esclarecer el robo, identificar a los responsables y dar seguimiento al caso.
El sacerdote envió un mensaje de tranquilidad a sus feligreses, confirmando que, afortunadamente, se encuentra ileso y sin afectaciones físicas tras el suceso.
Un llamado a la paz y la conversión
En un comunicado oficial dirigido a la comunidad, el párroco expresó su gratitud por las muestras de solidaridad recibidas y aprovechó para lanzar un mensaje de reflexión ante la ola de violencia que afecta a la región.
“Pedimos por la conversión de quienes hayan participado en este atentado y también pedimos a Dios nos conceda serenidad y fortaleza para continuar trabajando por la comunidad”, expresó el padre Fragoso.
Indignación entre la comunidad
El robo ha causado una profunda consternación entre los vecinos y fieles de Cuautitlán Izcalli. El sentimiento generalizado es de vulnerabilidad, pues lamentan que incluso los templos y espacios sagrados, tradicionalmente considerados refugios de paz y respeto, se hayan convertido en blanco de la delincuencia.
Los feligreses han solicitado a las autoridades municipales y estatales reforzar la vigilancia en las inmediaciones de los centros religiosos para evitar que este tipo de “atentados” se repitan, afectando no solo el patrimonio de la iglesia, sino la tranquilidad de quienes acuden a estos espacios.