CUAUTITLÁN, Estado de México. — El eco de una guitarra distorsionada resuena detrás del Estadio Los Pinos y el aire helado de la noche se transforma al instante. Cientos de gargantas conectan en un solo grito al unísono: “Todo cuenta”. Con esa descarga inicial de energía, la icónica banda de rock alternativo DLD encendió la mecha de la última noche del festival “Festejando Cuautitlán”, cerrando con broche de oro la celebración por el 202 aniversario de la fundación del municipio.
A espaldas del estadio, el ambiente era pura fiesta. Familias enteras, hordas de jóvenes vistiendo camisetas de la banda y vecinos de todas las edades convirtieron el recito en un mar de luces de celulares, saltos y coros desbordados. La agrupación repasó dos décadas de trayectoria en un viaje musical que atravesó álbumes emblemáticos como Dildo (2003), Ventura (2007), Primario (2012) y su más reciente producción Ocho (2023), demostrando una complicidad total con un público que jamás dejó de cantar.
La velada marcó el punto cumbre de una jornada festiva de seis días que reunió a más de 60 mil asistentes en diversas actividades culturales, artísticas y de entretenimiento.
Durante el cierre del evento, la presidenta municipal Juanita Carrillo subió al escenario para reconocer el espíritu de la comunidad:
“Gracias a todas y todos los que hicieron posible esta gran celebración. Durante seis días, Cuautitlán se llenó de música, alegría, tradición y convivencia. Este festival es para ustedes y demuestra que cuando Cuautitlán se une, podemos celebrar en grande”, afirmó.
Con el último acorde vibrando en el pecho de los asistentes y la promesa de una tradición que sigue viva, Cuautitlán concluyó un aniversario histórico, reafirmando el sentido de pertenencia y la alegría de su gente en una noche inolvidable de rock y fraternidad.