¡Del horror a la amenaza! Wendy Gabriela, sobreviviente de feminicidio en Ecatepec, denuncia extorsión por parte de la familia de su agresor

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ECATEPEC, Méx. – A poco más de un mes del brutal ataque que casi le cuesta la vida, Wendy Gabriela, de 21 años, ha pasado de luchar por sobrevivir en una cama de hospital a una nueva batalla por su integridad: la joven denunció públicamente que ella y su hija están recibiendo amenazas por parte de la familia de Pedro Jared “N”, su agresor.

La joven, quien sobrevivió a un intento de feminicidio el pasado 10 de marzo en el fraccionamiento La Guadalupana, en Ecatepec, expuso en conferencia de prensa que los familiares de quien fuera su pareja sentimental están intentando coaccionarla para que retire los cargos legales. La amenaza es directa: la difusión de imágenes íntimas de ella si el proceso penal no se detiene.

La impunidad como nueva arma

El abogado Carlos Mata, integrante del bufete jurídico Delos, informó que ante esta situación de vulnerabilidad, el equipo legal ha decidido ampliar las acciones jurídicas. A la carpeta de investigación abierta por el delito de feminicidio en grado de tentativa, se sumarán nuevas denuncias contra los familiares del agresor por los delitos de extorsión y violación a la Ley Olimpia, la cual sanciona la difusión, sin consentimiento, de material íntimo.

“La justicia no puede ser rehén de amenazas. No permitiremos que la familia del imputado pretenda silenciar a la víctima mediante la extorsión después de haber perpetrado un acto de violencia extrema”, señaló la defensa.

Un cuerpo marcado por la brutalidad

El caso de Wendy Gabriela ha conmocionado a la opinión pública por la saña con la que fue atacada. Pedro Jared “N”, quien se desempeñaba como enfermero, le propinó más de 25 puñaladas en el rostro, cuello, tórax y abdomen.

Los registros médicos del Hospital General Las Américas, fechados el 13 de marzo de 2026, detallan la gravedad de las heridas que la mantuvieron en coma y bajo reanimación cardiopulmonar. El diagnóstico clínico documentó síndrome post paro cardíaco, trauma penetrante múltiple con una puntuación ISS (Injury Severity Score) de 59 —un indicador crítico de lesiones graves—, neumotórax izquierdo, lesión renal aguda, rabdomiólisis y choque hipovolémico grado IV.

A consecuencia de la agresión, Wendy enfrenta secuelas permanentes que han alterado su calidad de vida: la pérdida de movilidad en el brazo derecho, lesiones severas en las cuerdas vocales que le impiden alimentarse con normalidad, además de daños estructurales en órganos vitales como el hígado y los pulmones.

Un llamado a las autoridades

La denuncia de Wendy Gabriela pone nuevamente bajo la lupa la eficacia de las fiscalías y el sistema de protección a víctimas en el Estado de México. Mientras el agresor enfrenta su proceso penal, la sobreviviente clama por medidas cautelares efectivas que garanticen su seguridad y la de su hija, advirtiendo que, pese a las secuelas físicas y la intimidación psicológica, su búsqueda de justicia es innegociable.

El caso ha encendido alertas sobre la reconfiguración de la violencia de género, donde el agresor no actúa solo, sino que encuentra en su entorno familiar una red de complicidad que busca prolongar el trauma de la víctima. Las autoridades estatales aún no han emitido una respuesta sobre las nuevas medidas de protección solicitadas para la joven.

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