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Por Fernando P.
MORELIA, Michoacán.- En un acto de valentía impulsado por el pánico, estudiantes de la preparatoria particular “Anton Makarenko” lograron desarmar y someter a Osmar “N”, el adolescente de 15 años que el pasado 24 de marzo asesinó a dos de sus profesoras. El fiscal general de Michoacán, Carlos Torres Piña, reveló detalles del arresto y presentó grabaciones de las cámaras de seguridad que confirman la intervención de los alumnos.

Tras cometer el doble crimen, el joven intentó refugiarse en el área de baños. Fue en ese momento cuando sus propios compañeros, ante el temor de que la agresión continuara, lo enfrentaron, le arrebataron el fusil y lo neutralizaron.

“Fueron los mismos jóvenes quienes lo detienen y lo desarman. Cuando la autoridad llegó al lugar, el joven ya estaba atado con cables y otros elementos que los estudiantes utilizaron para entregarlo a la policía municipal”, explicó el fiscal Torres Piña.
Un arma “hechiza” y arsenal oculto
Uno de los hallazgos más alarmantes de la investigación técnica de la Fiscalía General del Estado (FGE) es el origen y naturaleza del armamento utilizado. Según el titular de la institución, el adolescente portaba un fusil de asalto calibre AR-15 “hechizo”, es decir, un arma ensamblada de manera artesanal con piezas de distintos rifles de ese mismo calibre.

El peritaje a la numeralia del arma ratificó que no se trata de una pieza de fábrica uniforme, lo que dificulta el rastreo de su procedencia. Por su parte, los familiares del menor han declarado ante el Ministerio Público desconocer cómo obtuvo el artefacto; Osmar “N” se ha limitado a señalar que “la sacó de su casa”, sin ofrecer mayores detalles.
En la escena del crimen, las autoridades aseguraron:
- Un estuche de guitarra (utilizado para ocultar y transportar el arma).
- 64 cartuchos útiles.
- Un cargador adicional.
Vacíos en la investigación
A pesar de contar con el testimonio del imputado y los videos de vigilancia, el fiscal informó que aún existen piezas faltantes en el rompecabezas de este caso. Entre ellas, la localización del teléfono celular del adolescente, el cual podría contener información clave sobre la planeación del ataque o la adquisición del fusil ensamblado.
Osmar “N”, quien se grabó a sí mismo vestido de negro y portando el arma antes del atentado, se encuentra actualmente a disposición de las autoridades especializadas en justicia para adolescentes, mientras la comunidad de Lázaro Cárdenas y el sector educativo estatal exigen justicia por el feminicidio de las dos docentes.
Muestra valentía en una situación extrema porque actuaron con miedo, pero hicieron lo correcto
En México no hay seguridad en ninguna parte estamos seguros