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- El “Operativo Dos de Bastos” golpeó las finanzas del crimen organizado con el aseguramiento de más de $50$ millones de pesos en bienes y la localización de una fábrica clandestina en Tultitlán.
Redacción.
Toluca, Estado de México. — En un golpe estratégico contra las estructuras financieras de los grupos delictivos que operan en la entidad, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) desplegó el “Operativo Dos de Bastos”, una acción coordinada que ha permitido desarticular una extensa red de financiamiento basada en la explotación ilegal de máquinas tragamonedas.

En poco más de una semana de intensos despliegues en 56 municipios mexiquenses, las autoridades han logrado resultados sin precedentes en el combate a este delito.
Los números del operativo
El balance reportado por las autoridades estatales da cuenta de la magnitud del entramado criminal:
- Maquinaria incautada: Más de $2,000$ máquinas tragamonedas fuera de circulación.
- Efectivo y peso: Se decomisaron 5 toneladas con 392 kilogramos de monedas, distribuidas en 2,579 bolsas listo para su conteo o lavado.
- Infraestructura: La localización y aseguramiento de una fábrica clandestina de ensamblaje en el municipio de Tultitlán.
- Valor total: Bienes y valores asegurados que superan los 50 millones de pesos.
Un modelo de extorsión, ludopatía y reclutamiento
De acuerdo con los peritajes e investigaciones de la FGJEM, estos establecimientos no representaban un simple juego de azar informal. Operaban al margen de la Ley Federal de Juegos y Sorteos y formaban parte de un engranaje sistemático del crimen organizado con tres objetivos clave:
- Captación y ludopatía: Atraer de forma deliberada a adolescentes, jóvenes y amas de casa para fomentar la adicción al juego y extraer recursos de la economía familiar.
- Extorsión a comercios: Obligar a pequeños comerciantes de la entidad a instalar estos equipos en sus locales bajo amenazas, usándolos como puntos de recaudación obligada.
- Financiamiento delictivo: Generar un flujo constante de dinero en efectivo de difícil rastreo para financiar otras actividades ilícitas de las células criminales.
“Este operativo no solo busca retirar un artefacto ilegal de la calle, sino asfixiar la logística financiera que alimenta la violencia en nuestros municipios”, indicaron fuentes cercanas a las investigaciones.