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TOLUCA, ESTADO DE MÉXICO – Bajo la visión de la Gobernadora Delfina Gómez Álvarez de transformar las condiciones de trabajo en la entidad, se llevó a cabo la Sesión de Instalación y Primera Sesión Ordinaria del Comité de Evaluación del “Distintivo por la Igualdad y Bienestar Laboral 2026”.

El evento fue encabezado por la Profesora María Esther Rodríguez Hernández, titular de la Secretaría de las Mujeres, quien subrayó que este comité será el órgano encargado de calificar y reconocer a las instituciones que implementen políticas reales de equidad.
¿Qué es el Distintivo por la Igualdad y Bienestar Laboral?
Este galardón no es solo un reconocimiento simbólico; representa un estándar de calidad humana y profesional. El comité evaluará minuciosamente a los centros de trabajo que demuestren:
- Igualdad Sustantiva: Eliminación de la brecha salarial y paridad en puestos directivos.
- Perspectiva de Género: Implementación de protocolos contra el acoso y hostigamiento laboral.
- Bienestar Integral: Políticas que permitan la conciliación entre la vida personal y laboral de las personas trabajadoras.
Un liderazgo con enfoque social
Durante la sesión, la Secretaria Rodríguez Hernández enfatizó que estas acciones responden a la instrucción directa de la Gobernadora de generar entornos donde el desarrollo profesional no esté condicionado por el género.

“Buscamos impulsar una cultura laboral donde el bienestar y la dignidad de las personas sean la prioridad. Este comité vigilará que las instituciones no solo cumplan con la ley, sino que sean referentes de justicia social”, puntualizó la funcionaria.
Hacia una nueva cultura del trabajo
Con la instalación de este comité, el Estado de México se posiciona como punta de lanza en la promoción de entornos laborales igualitarios. Se espera que tanto organismos públicos como empresas privadas participen en la convocatoria para obtener este distintivo, el cual servirá como garantía de que en sus espacios se trabaja con respeto y equidad.
La meta para este 2026 es clara: reducir las desigualdades estructurales que históricamente han afectado a las mujeres en sus centros de trabajo, garantizando que el “Poder de Servir” llegue también a las oficinas, talleres y fábricas de todo el estado.