Ecatepec: Entre el Récord Guinness y la Falta del Servicio Público de Recolección de Basura

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Hay basura en las calles, no por la falta de civismo ciudadano; sino porque el camión recolector público no pasa y el recolector privado cobra entre treinta y cincuenta pesos por bolsa.

Por: El Ahuizote.

Hace unos meses, Ecatepec fue el escenario de un evento que buscaba proyectar una imagen de eficiencia y compromiso ambiental. La presidenta municipal Azucena Cisneros Coss recibió la placa del Guinness World Records por recolectar la mayor cantidad de basura en el mundo. El acto, lleno de simbolismo, donde fue invitada la gobernadora Delfina Gómez; pretendía demostrar que en el municipio más poblado del Estado de México se “echa mano a la obra”. Sin embargo, tras el flash de las cámaras y el discurso triunfalista, surge una contradicción que camina diariamente por las calles de los siete pueblos y colonias.

Como bien decía el maestro Mario Moreno “Cantinflas”: “La ciudad más limpia no es la que más se barre, sino la que menos se ensucia”. Pero en Ecatepec, el problema no es solo la suciedad, sino el costo de la limpieza para quien menos tiene.

Ecatepec no es un municipio pobre de recursos, aunque sí de visión administrativa. Para el ejercicio fiscal 2025, se asignó un presupuesto histórico de más de 6 mil 832 millones de pesos, siendo el municipio mexiquense más favorecido con recursos federales. Con un énfasis en obra pública y seguridad, queda en el aire una pregunta punzante: ¿Por qué el servicio básico de recolección de basura sigue siendo una carga económica para las familias?

Es inaudito que en las zonas de mayor marginación, donde cada peso cuenta, los ciudadanos tengan que pagar una cuota de entre 30 y 50 pesos a camiones recolectores particulares. Lo que para la administración es un “récord” de recolección, para el ciudadano es una “renta” forzosa. Pagan impuestos para recibir servicios, no para que se cobre por segunda vez en la puerta de casa.

Hace unos días; con el firme propósito de transformar el entorno urbano y fortalecer el sentido de comunidad, la Gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, encabezó la primera jornada del año de la campaña “Limpiemos Nuestro EdoMéx” en el corazón de la capital mexiquense; pero en Ecatepec ¿Cómo? Si la administración municipal no lleva el servicio público de recolección de basura y los deja particulares. Contraviene al esfuerzo del programa “LIMPIEMOS NUESTRO EDOMEX”. Qué con orgullo y entusiasmo la maestra Delfina Gómez encabeza.

La Falsa Imagen del Ecatepense

Durante años, se ha construido una imagen injusta del habitante de Ecatepec, tachándolo de falto de cultura cívica. Se nos señala por la basura en las calles y los camellones, convirtiendo su nombre en sinónimo de burla o discriminación. Pero, ¿qué opción tiene un ciudadano cuando el camión municipal —ese que se sostiene con sus impuestos— simplemente no pasa?

La administración coloca espectaculares llamando a la conciencia ciudadana, pero la conciencia no vacía los botes de basura. La ausencia del servicio público en los siete pueblos y en las colonias populares obliga a la gente a elegir entre acumular focos de infección en casa o pagarle a un particular. La falta de una imagen urbana respetable no es culpa de la gente, es la falta de infraestructura institucional.

Una Ecuación Sencilla para la Salud Pública

La seriedad de este asunto no es menor. Hablamos de higiene, de salud pública y, sobre todo, de dignidad para la niñez y juventud que merece crecer en un entorno limpio. La solución no requiere de placas de Guinness, sino de voluntad política y administración eficiente.

La ecuación es clara:

  • Mayor número de camiones municipales = Menor número de basura abandonada en la vía pública.
  • Servicio gratuito y regular = Menor gasto para el bolsillo familiar y menos inundaciones en temporada de lluvias por alcantarillas obstruidas.

La verdadera función de una administración municipal es garantizar que lo básico no falte. Si Ecatepec es el gigante presupuestal del Estado de México, es hora de que su servicio de limpieza esté a la altura de esa cifra. No se quiere récords por recoger toneladas de basura acumulada por el descuido y abandono, porque presupuesto para unidades recolectoras tienen; si el lema es: “primero los pobres” entonces urge la normalidad de camiones que pasen a tiempo, que no cobre y que devuelva a los habitantes el respeto que merecen.

Es momento de que la presidenta municipal, Azucena Cisneros Coss entienda que el mejor premio no es una placa de mármol, sino una calle limpia donde el ciudadano no tenga que pagar por un derecho que ya compró con sus impuestos; y la gobernadora Delfina Gómez le pida resultados de gobierno, en un bastión importante y definitorio para cualquier elección.

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