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Por Fernando P.
CIUDAD DE MÉXICO.— La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo detalló la nueva ruta de modernización para el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), un plan integral que pone al centro la mejora salarial del personal, la dotación prioritaria de insumos médicos y una reestructuración enfocada en la digitalización y erradicación de la burocracia.
La mandataria señaló que Zoé Robledo, director general del instituto, presentaría el programa detallado enfocado en dignificar las condiciones laborales del personal de salud, derivado de un diagnóstico profundo sobre la optimización de los recursos de la institución.

“Existen necesidades reales entre el personal del IMSS más allá de la discusión pública”, reconoció la jefa del Ejecutivo federal, haciendo énfasis en la urgencia de garantizar insumos adecuados para procedimientos médicos y quirúrgicos.
Justicia laboral e insumos garantizados
El pilar social de la estrategia busca impactar de manera directa en la atención al derechohabiente a través del fortalecimiento de la fuerza laboral y operativa:
- Aumento salarial: Elaboración de un esquema que mejore las percepciones y la estabilidad económica de los trabajadores del instituto.
- Suministro de material médico: Abasto asegurado de insumos quirúrgicos, medicamentos y herramientas de protección e intervención médica.
- Bienestar operativo: La premisa de que dignificar la labor del personal de salud se traduce en una atención médica más oportuna y de mayor calidad.
Digitalización y fin a la burocracia institucional
Como parte de los cambios estructurales, Sheinbaum anunció que el IMSS adoptará un modelo de desburocratización y simplificación digital, alineado al esquema operado en el sistema IMSS-Bienestar.
Esta medida busca eliminar trámites obsoletos y agilizar los procesos administrativos que han generado rezagos durante décadas. Para concretar esta transición, la presidenta subrayó que se buscará una colaboración estrecha con el sindicato de la institución, clave para transformar dinámicas y prácticas arraigadas en la estructura interna del IMSS.
Con esta estrategia, el Gobierno de la República busca devolver la eficiencia al servicio público de salud y responder a las demandas históricas de trabajadores y pacientes.