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Por Fernando P.
SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, CHIS.— El foro cultural independiente Kinoki y la librería cooperativa La Cosecha, dos recintos emblemáticos de esta ciudad colonial, denunciaron haber sido víctimas de agresiones e intimidaciones por parte de personas de origen israelí y simpatizantes del régimen sionista, debido a la presencia de la bandera palestina en sus instalaciones.

El hecho más reciente ocurrió en Kinoki el pasado 2 del presente mes, cuando un sujeto increpó al personal del lugar. Según testimonios del equipo, el agresor adoptó una actitud hostil tras percatarse del símbolo patrio palestino en el área de escaleras. Tras exigir atenciones fuera de lugar, amedrentó a las trabajadoras, arrancó la bandera por la fuerza, profirió insultos en inglés y escupió a una barista antes de retirarse al grito de “fuck Palestine”.
Ante lo sucedido, la administración de Kinoki emitió un comunicado rechazando cualquier manifestación de odio o violencia:
“Kinoki es un espacio diverso en el que convergen distintas formas de ser y estar en el mundo (…). Nuestra comunidad se mueve a través de la cooperación, la solidaridad y la humanidad. En Kinoki elegiremos siempre el camino del respeto, el entendimiento y la paz”.
El centro cultural confirmó que la bandera ya ha sido colocada nuevamente en su sitio original.
Por su parte, la librería La Cosecha reportó un incidente similar el pasado 6 de agosto, cuando una mujer confrontó al personal manifestando su inconformidad con la bandera palestina y con un distintivo en la entrada que declara al establecimiento como zona libre de sionismo. La visitante acusó al espacio de antisemitismo y de difundir desinformación, asegurando que se encontraban en la región para “limpiar e informar” sobre el apoyo del proyecto sionista a los pueblos originarios.
La postura de La Cosecha frente a estos reclamos fue contundente:
“No puede haber posturas neutrales: En Palestina se está cometiendo un genocidio (…). Las posturas tibias normalizan el horror. No queremos sionistas en nuestra librería porque tienen las manos manchadas de la sangre de más de 73 mil gazatíes asesinados”.
Trabajadores de ambos colectivos coincidieron en que la presencia de la bandera de Palestina ha sido el detonante común de estas reacciones agresivas, reafirmando que no cederán ante presiones ni modificarán su postura de solidaridad internacional.