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Redacción.
Un potente terremoto de magnitud 7,4 sacudió el occidente de Colombia, dejando un saldo preliminar de al menos 111 personas muertas y decenas de atrapadas bajo las estructuras colapsadas. Los equipos de emergencia y socorristas trabajan a marchas forzadas en la búsqueda de supervivientes mientras el número de víctimas mortales continúa en aumento.
El epicentro del sismo se localizó en las cercanías del municipio de San José del Palmar, situado en la provincia del Chocó, una zona de la costa del Pacífico caracterizada por su baja densidad poblacional. A pesar de la ubicación del epicentro, los mayores estragos y la mayor cantidad de fallecidos se concentran en la vecina provincia de Risaralda, en el corazón de la región cafetera del país, donde la sacudida causó graves daños materiales.

Las principales urbes del occidente colombiano también sufrieron el impacto del movimiento telúrico. En Cali, una de las ciudades más pobladas de la nación, el alcalde confirmó que al menos dos docenas de edificios colapsaron por completo. Cuerpos de rescate y voluntarios remueven toneladas de concreto ante la certeza de que aún hay ciudadanos atrapados en las ruinas.
Esta tragedia golpea al país en un momento de transición política, ocurriendo apenas unos días después de que Abelardo De La Espriella asumiera formalmente la presidencia de Colombia. Se espera que en las próximas horas el nuevo gobierno coordine la respuesta nacional de emergencia y despliegue ayuda humanitaria adicional hacia las zonas más afectadas.