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Por Fernando P.
CIUDAD DE MÉXICO.– Lo que debía ser una noche de nostalgia y puro rock enérgico se transformó en un potente manifiesto político y social. La icónica banda mexicana Caifanes convirtió su más reciente concierto en un espacio de protesta frontal, luego de que su líder y vocalista, Saúl Hernández, utilizara el micrófono para responder públicamente a las controvertidas declaraciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, sobre la conquista española.

La mecha que encendió la indignación del músico se prendió durante la reciente visita oficial de la funcionaria española a territorio mexicano. En sus intervenciones, Ayuso no solo defendió fervientemente el concepto de “mestizaje”, sino que calificó a Hernán Cortés como un “símbolo de unión” entre España y México, minimizando los pasajes más oscuros del proceso colonial.
“La historia no se borra con discursos”
A mitad del concierto, el rugido de las guitarras cesó momentáneamente para dar paso a la palabra. Con el misticismo y la seriedad que lo caracterizan, Saúl Hernández se plantó frente al público para fijar una postura clara frente a los dichos de la política madrileña.
“Hay quienes vienen a nuestra tierra a querernos reescribir el pasado, a decirnos que los invasores son símbolos de unión”, lanzó Hernández ante una audiencia que estalló en aplausos y gritos de aprobación. “La historia no se borra con discursos de superioridad. El mestizaje nació del dolor, de la resistencia y de la fuerza de nuestros ancestros, no de la benevolencia de un conquistador”.
El líder de Caifanes, conocido históricamente por su activismo y por utilizar la plataforma de la banda para visibilizar causas como los feminicidios y los derechos de los pueblos originarios, exigió respeto a la memoria histórica de México.
Una noche de rock con memoria
Tras el pronunciamiento, la banda ligó el discurso con la interpretación de algunos de sus temas más emblemáticos que celebran las raíces y la resistencia cultural del país. El concierto, lejos de enfriarse, adquirió una atmósfera de comunión y catarsis colectiva.